domingo, 8 de enero de 2012

Un@ mism@:

Aprender a valorarse es una de las cosas que primero se debe aprender.
Si nos diesen cuatro ideas claras al nacer, menos tendríamos que estudiar de la vida.
Pero, basados en nuestra biografía, ¿cómo definiríamos a nuestros hijos lo que es crecer?
Sobre mí les dejaré escrito que soy; todo y nada, tan útil como inútil, muchas y una sola, consuelo como desconsuelo, sosiego y dolor.
Y en tanto de ser, que su madre no es más, pero tampoco menos; porque nunca trato de ser lo que no soy, ni soy lo que nunca quise ser.
Como postdata tras dos puntos redactaré: que nunca dejen de hacer compañía y que traten de ser gracias a lo que a los demás les den. Que si en el intento de tanto fracasar les llama la soledad, les comprenderé. Que a mí también me cuenta que está sola y necesita compañía.
Que traten de girar más deprisa que la vida para llegar a dar cien vueltas en vez de diez, aunque desentonen y les pongan la zancadilla.

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